Costa Rica es reconocida en América Latina como un líder en educación, debido a que estuvo entre los primeros en alcanzar acceso universal a la escuela primaria, así como asegurar una alfabetización básica entre jóvenes y adultos (OCDE,2017). Sin embargo, actualmente el país afronta una serie de crisis que interfiere en la educación, como por ejemplo, el aumento de pobreza, la deserción estudiantil, deficiente preparación docente y falta de infraestructura pone en evidencia la situación crítica en la que nos encontramos. En el área de ciencias podemos observar estas situaciones en escuelas y colegios públicos los cuales carecen de recursos que en muchos casos limitan el aprendizaje, asentándose el problema en zonas rurales.
De los avances positivos tenemos la implementación de actividades competitivas por nivel como son las ferias científicas y las olimpiadas en matemática, física, química y biología (Vargas, 2012). Las ferias científicas dentro de las instituciones educativas nacen con el objetivo de promover desde preescolar hasta secundaria el pensamiento crítico y la creatividad para la formulación de soluciones de problemas cotidianos.
En cuanto al alumno debemos entender que las nuevas metodologías buscan un estudiante que sea activo, que, a través de sus conocimientos previos, la indagación, la experimentación, la contrastación y aplicación de lo aprendido logre un aprendizaje significativo guiado por el docente. Es importante valorar el entorno en el que se enseña y utilizarlo como herramienta para facilitar el aprendizaje significativo, contextualizar desde un punto de vista social, cultural e histórico, lo que promueve el poder identificar más fácilmente la utilidad y los alcances que tiene la enseñanza de la ciencia, como una forma de modelar el pensamiento.
En la educación científica es necesario contar con propuestas didácticas que nos orienten a lograr los objetivos pedagógicos y de aprendizaje significativo, tomando en cuenta el contexto social en el que se desarrolla la población que está involucrada y el rol docente de ser un facilitador inteligente e informado para lograr la alfabetización científica. “Las carreras de formación docente continúan operando sin controles de calidad, mientras sus egresados siguen en aumento y sin un perfil claro de contratación por parte de los empleadores” (Vargas, 2012, p.134). Actualmente la carrera de Enseñanza de Ciencias Naturales sólo en algunas universidades se encuentra acreditada por el SINAES, lo que significa que ha sido parte de un proceso de evaluación para garantizar su calidad, una de estas instituciones es la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
También tenemos la creación de 10 colegios científicos ubicados en diferentes regiones del país, los cuales son apoyados por las universidades públicas. “La finalidad de los colegios científicos es la formación integral de sus estudiantes, centrado en la adquisición de conocimientos sólidos y habilidades en los fundamentos de las matemáticas, la física, la química, la biología y la informática” (Vargas, 2012, p. 126).
Estos colegios son públicos, están
afiliados a las Universidades estatales y se localizan en las siguientes zonas
(Macaya y Cruz, 2006):
- Colegio Científico de Costa Rica, sede de Cartago (TEC)
- Colegio Científico de Costa Rica, sede de San Pedro (UCR)
- Colegio Científico de Costa Rica, sede de San Ramón (UCR)
- Colegio Científico de Costa Rica, sede de Guanacaste (UCR)
- Colegio Científico de Costa Rica, sede de Puntarenas (UCR)
- Colegio Científico de Costa Rica, sede de San Carlos (TEC)
- Colegio Científico de Costa Rica, sede del Atlántico (UNED)
- Colegio Científico de Costa Rica, sede de Alajuela (UNED)
- Colegio Científico de Costa Rica, sede de Pérez Zeledón (UNA)
- Colegio Científico de Costa Rica, sede de San Vito (UNED)
Aún queda un largo camino por recorrer para incentivar a la población para que tenga un acercamiento a la ciencia, este comportamiento se puede observar en el bajo porcentaje que tienen las carreras que tienen afinidad científica. En la Conferencia Mundial sobre la Ciencia para el siglo XXI, auspiciada por la UNESCO y el Consejo Internacional para la Ciencia, se declara que: “Para que un país esté en condiciones de atender a las necesidades fundamentales de su población, la enseñanza de las ciencias y la tecnología es un imperativo estratégico” (UNESCO,1999). El desarrollo de los países va de la mano con la ciencia y tecnología ya que permite suplir las diferentes necesidades de la sociedad y proporcionar mayor bienestar, es por ello que es necesario abogar por políticas a favor de la educación, especialmente la científica, para crear conciencia acerca de nuestro papel en el entorno, los beneficios que puede acarrear una participación activa en estas actividades, así como ser conscientes de las consecuencias que puede acarrear.
Para mayor información acerca del tratado de Budapest pueden visitar el siguiente enlace: https://www.oei.es/historico/salactsi/budapestdec.htm
